jueves, 9 de agosto de 2007

consejos permanentes por la no-violencia activa





LA SITUACIÓN DE VIOLENCIA EN QUE VIVIMOS

Hoy es evidente para todos que la violencia se ha instalado en las calles, en las instituciones educativas, en el deporte, en la política y la economía, en nuestro trabajo, en los medios de comunicación, en las familias y también en el interior de cada individuo. No solo en nuestro país sino en el mundo.
Cuando hablamos de violencia, no nos estamos refiriendo sólo a su expresión más grosera: la violencia física; que reconocemos en la guerra, la tortura, el atentado, el asesinato, la agresión delictiva y el castigo corporal.
También existe una violencia económica reflejada en la explotación, desocupación, subocupación, y en el consumo de lo superfluo y suntuario frente a la indigencia y el desamparo.
Existe asimismo una violencia racial conocida como discriminación, segregación y xenofobia.
Y también una violencia religiosa, conocida como fanatismo o intolerancia.
Finalmente crece la violencia psicológica interna y personal, que se refleja en el aislamiento, la resignación y el sin-sentido.
No debe sorprendernos entonces, que alguien dé una respuesta de violencia física si se lo somete a inhumanas presiones psicológicas, de explotación económica, o discriminación e intolerancia.
Si nos sorprendemos por su respuesta es, o bien porque somos parte interesada de la injusticia (en cuyo caso nuestra “sorpresa” es además una mentira), o porque solamente vemos los efectos sin advertir las causas que determinan tal explosión.
Esto que decimos, no pretende de ningún modo justificar la violencia como metodología de acción, ya que la que proponemos es de la no-violencia activa, pero sí intenta “desnaturalizar” la violencia disfrazada que, en sus diferentes formas, nos imponen ciertos centros de poder político y económico.
Justamente, la denuncia de la violencia oculta o manifiesta, es parte importante de la metodología de la no violencia activa, pero esta no se limita solamente a denunciarla y resistirla, sino que es un eficaz instrumento para organizar las fuerzas positivas de la sociedad.
La no-violencia activa destaca y convoca a los factores positivos del cambio (personas e instituciones) para unirlos y potenciar de ese modo la construcción de una cultura solidaria y no violenta, opuesta a la del individualismo destructivo reinante.

UNA PROPUESTA INTEGRAL DE CAMBIO:
LOS “CONSEJOS PERMANENTES POR LA NO -VIOLENCIA ACTIVA”

El CONSEJO PERMANENTE POR LA NO-VIOLENCIA ACTIVA es un nuevo órgano de decisión colegiada, dentro de la institución.
En su primera etapa de formación, se organizan los integrantes más solidarios y activos de una institución educativa, en un Equipo Motor. Este va instalando la escucha y el diálogo, posibilitando la elección de representantes de alumnos, de docentes, no docentes, preceptores, directivos y padres.
Estos representantes se reúnen y dialogan en una “asamblea solidaria” para acordar decisiones conjuntas. Allí participan en una democracia real todos los sectores de la comunidad educativa, en forma periódica y sistemática, manteniendo la asimetría existente entre Directivos, Docentes y Alumnos, pero enriqueciéndola con la escucha y el diálogo.
El CPNVA es una construcción plenamente intencional, conciente y deseada por quienes impulsan su desarrollo.
Su objetivo inicial es superar la Violencia en el interior de cada uno de los integrantes de la comunidad educativa, en la institución misma y en la realidad cotidiana de la comunidad.
Sin embargo, la tarea de los CPNVA no queda sólo en “resolver los problema de violencia”, sino que apunta a su raíz, al construir instituciones participativas, integradas por individuos coherentes en una comunidad que se dirige hacia la mejora e igualación de las oportunidades para todos.
Los que participan en un CPNVA, aprenden a escuchar y fundamentar sus opiniones, a organizarse con otros para resolver los problemas que los afectan. Sobre todo aprenden a transformar la realidad por medio de proyectos colectivos, sean estos para mejorar la convivencia escolar, lo pedagógico, la gestión institucional, satisfacer necesidades de la comunidad, solicitar a los poderes públicos el cumplimiento de sus derechos como ciudadanos, etc.
También aprenden a aliviar sus tensiones físicas y mentales, a reconciliarse consigo mismos y los demás y a encontrar un sentido que oriente sus vidas.
Al Integrar la Red de CPNVA, habrán ampliado su campo de relaciones con decenas de personas positivas que trabajan por la liberación de toda forma de violencia.
LA RED DE CPNVA
Estas Redes de instituciones no- violentas activas, que comparten la Propuesta se reúnen varias veces al año para el intercambio de experiencias y la elaboración de proyectos zonales.

EL PLAN TRIPLE DE CAMBIO Y SUS TRES ETAPAS.
El objetivo de los CPNVA es concretar un Plan Triple (integral) de Cambio
Se denomina así porque actúa simultáneamente sobre el plano Individual (personal), el plano Institucional y el Comunitario o social.
Se desarrolla en las Tres Etapas siguientes:
1) Desnaturalización de la violencia oculta.
Consiste en poner en evidencia la violencia naturalizada en los tres planos:
a)En el Plano Personal o Individual, las tensiones físicas y mentales, los resentimientos, con el pasado, los temores al futuro, la metodología violenta de cambio, el proyecto de vida posesivo.
b) En lo Institucional, la insatisfacción de la necesidad de afecto participación y sentido de todos los actores, las reglas competitivas, el proyecto de vida individualista.
c) En lo Social la desigualdad de oportunidades, la democracia formal y el proyecto de vida individualista.
2) Contacto con las aspiraciones profundas:
Consiste en reconectar emocionalmente con nuestros mejores y antiguos sueños solidarios, con nuestros ideales de comunidad, de instituciones participativas y de nosotros mismos libres de contradicciones. Es esta visión a largo plazo y compartida, lo que da dirección y energía a nuestras acciones de cambio.
3) Positivización:
Es el proceso paulatino y no violento de liberación de aquellas situaciones de opresión que vivimos, en los planos social, institucional e individual. Una vez que hemos desnaturalizado todas las formas de violencia y conectamos con las aspiraciones profundas emprendemos el proceso de cambio de las condiciones de esa violencia.
Utilizamos la metodología de la no-violencia activa como estrategia general y aprendemos a manejar las herramientas adecuadas en cada plano, para aplicarlas progresivamente en la superación de los factores de opresión, destacando y haciendo crecer lo positivo, relacionando lo positivo entre sí.
La actividad constructiva
Cuando decimos que la metodología de la no violencia es “activa”, no solo nos referimos a la resistencia activa a toda forma de violencia, sino que queremos señalar la actitud generadora, creadora, que impulsa a la construcción activa de una comunidad solidaria y no violenta.
A modo de ejemplos prácticos: respecto a las tensiones físicas innecesarias y al sufrimiento mental en el individuo, aprendemos a relajarnos y construimos un paisaje esperanzado y sin resentimientos en el interior de nosotros mismos , que orienta la conducta, en las Instituciones respecto al autoritarismo, nos organizamos para lograr espacios de mayor participación y Construimos Consejos Permanentes en su interior, respecto a la desigualdad social de oportunidades, denunciamos la injusticia, nos organizamos para hacer que se aplique la ley y Construimos Redes Permanentes de Consejos de Instituciones no violentas activas.
Esto es mucho más que resistir a la violencia existente en forma no violenta, aunque esta resistencia sea necesaria y muy valiente.
Sintetizando: Lo que caracteriza la Propuesta es la “actitud constructiva” y esta es exactamente lo opuesto de la “actitud violenta”.

PLAN DE CAPACITACIÓN: (se puede participar según la modalidad presencial o de aula virtual)
La Capacitación consiste en una secuencia didáctica desarrollada en 6 Encuentros semanales de 3 horas y sus 6 Trabajos Prácticos correspondientes.
Encuentros
Tienen como propósito que el participante se conecte con su cuerpo, que reconozca sus valores profundos en forma vivencial, incorpore la metodología de la no-violencia activa a través de actividades prácticas, lúdicas y la aplique al cambio en los tres planos.
Trabajos prácticos
Son 6 trabajos progresivos de campo, a realizarse durante el intervalo convenido entre una reunión y la siguiente (generalmente una semana).

Resultados Esperados de la Capacitación:
En un mes y medio, los participantes habrán construido un Consejo por la No-Violencia Activa en la institución hasta el nivel de Elección de Representantes, habrán logrado reconocer y aflojar sus tensiones físicas y mentales, positivizar el punto de vista sobre su biografía y el futuro, conectar con sus mejores aspiraciones y orientar su conducta por ellas.
También se habrán relacionado con integrantes de otras instituciones con CPNVA, con los cuales podrán intercambiar experiencias y proyectar juntos.

Bibliografía: “Hacia una cultura solidaria y no violenta”, Lic. Juan José Pescio y Lic. Patricia Nagy, Ediciones Moebius, 2007, Bs. As.

Este libro desarrolla la Propuesta de los CPNVA. Es el resultado de 5 años de investigación – acción desde al enfoque del Nuevo Humanismo, en el conurbano de la Ciudad de Buenos Aires y en varias provincias argentinas.

INFORMACION
EN GUADALAJARA JALISCO
CARLOS RAMIREZ TEL 0443312891668
PEDRO ARREOLA TEL 0443310426979

TEPIC NAYARIT
RICARDO MARTINEZ TEL 0443118907674
MORELIA MICHOACAN
TLALOC VILLANUEVA TEL 0444431195901

MEXICO D.F.
VICTOR HERNANDEZ TELS 0445535047496
OSCAR ESPARZA TEL 5521569976